El georgiano, con un doblete, lidera la manita de los parisinos contra el Rennes. Los de Luis Enrique se colocan a un punto del líder, el Lens.
El PSG, a pesar de la goleada, salió dormido al terreno de juego, tiempo suficiente para que el Rennes, que venía en una dinámica ascendente –cuatro victorias consecutivas- le diera varios sustos en el primer tiempo. Un remate de Frankowski en el segundo 30 y otro de Lepaul que repelió un inconmensurable Safonov, titular por la lesión de Chevalier, evitaron el 0-1 de los bretones. El ruso se revindicó en un día marcado en rojo en su calendario para demostrarle a Luis Enrique que tiene nivel suficiente como para ser titular en el campeón de Europa.
Del 0-1 de Lepaul al 1-0 de Kvaratskhelia en cuestión de segundos. El georgiano, una pesadilla para Frankowski, firmó una jugada marca de la casa: se zafó de dos rivales zigzagueando, amagó a un tercero y, con la defensa del Rennes vencida, batió a Samba con un latigazo inapelable desde la frontal. El 1-0 despertó definitivamente al PSG, un tornado a partir del ecuador de la primera mitad.
Los parisinos fueron un rodillo tras el gol de Kvara y convirtieron el área bretona en un bombardeo incesante. Los cinco defensas que plantó Habib Beye en el Parc no surtieron efecto. Y, como era de esperar, el 2-0 no tardó en llegar. Una gran ruptura de Joao Neves, indetectable en el área, precedió al gol de Mayulu. El canterano ha sido la gran apuesta de Luis Enrique esta temporada y está respondiendo con números. Antes del descanso, incluso, Kang-in Lee pudo sentenciar la contienda, pero a su disparo le faltó colocación y le sobró potencia y salió lamiendo el larguero.
El Rennes izó la bandera blanca. El 2-0 era una losa demasiado grande para sobreponerse. Ni el cambio de Merlin por Cissé le hizo ganar metros. Y el PSG, al son de Kvaratskhelia, imparable en cada arrancada, necesitó muy poco para hacer el tercero. Un error imperdonable de Samba en la salida de balón le regaló el doblete al georgiano, el rey de una gélida noche en París. Para más inri, Jacquet se autoexpulsó, agudizando el sufrimiento de los de Beye. Mbaye, con un golazo, y Gonçalo Ramos, con un zurdazo desde la frontal del área, cerraron la manita del campeón de Europa, que sigue a un punto del líder, el milagroso Lens.



